La llegada de un nuevo año pone el cronómetro a cero para el cumplimiento de compromisos, entre los que destacan el deporte y la dieta para buena parte de la gente

2023 no nos ha pillado con el pie cambiado, porque tras los dos años de dificultades que hemos vivido, se le esperaba como agua de mayo. Y entre las expectativas que siempre depositamos en el nuevo año, hay dos prácticamente omnipresentes en todas las listas de propósitos: la dieta y el ejercicio. Los hábitos saludables de alimentación y el gimnasio.

Determinado, en buena parte, por los excesos habituales de la Navidad, la adopción de una pauta correcta de alimentación está en la mente de mucha gente al comienzo del año. Una dieta variada que, en la medida de las posibilidades, excluya los alimentos ultraprocesados, junto a la práctica deportiva, son dos objetivos fundamentales. Son los grandes objetivos.

¿Qué dicen las cifras?

Más allá de las consideraciones que nos conducen hacia el deporte y la dieta, existe una realidad. La Encuesta Europea de Salud en España, cuya última edición data del año 2020, refleja que un 16,5% de hombres y un 15,5% de mujeres de 18 años en adelante padecen obesidad. Asimismo, un 44,9% de hombres y un 30,6% de mujeres presentan sobrepeso.

Es evidente que la necesidad de apostar por hábitos saludables es esencial. Y, en este punto, el consumo de fruta y verdura, además de la actividad física, cobran especial importancia.

En lo relativo a las frutas y verduras, la Encuesta arroja cifras esperanzadoras: un 71,2% de mujeres y un 63,9% de hombres de más de 15 años consumen frutas a diario, y un 52% en mujeres y un 41% de hombres hacen lo propio con las verduras, ensaladas y hortalizas, alimentos situados en la base de la pirámide alimentaria.

Más de la mitad de la población no hace deporte

Los datos que arroja la Encuesta a propósito de la práctica deportiva dan que pensar: un 8,4% de hombres y un 7% de mujeres de más de 15 años realiza ejercicio físico diario en su tiempo de ocio. Un 36,1% de personas realizó ejercicio físico en su tiempo libre más de dos días a la semana, el 13,2% lo hizo uno o dos días a la semana y el 50,7% no dedicó su tiempo de ocio al deporte.

El sedentarismo es, por tanto, una constante en la vida de una buena parte de la población española: un 40,3% de mujeres se declara sedentarias frente a un 32,3% de hombres. La franja de edad menos sedentaria es la de 15 a 24 años y la más, a partir de 85 años.

Y es que, pese a los consejos de los especialistas, el tiempo medio diario que permanecemos sentados es de 5,37 horas, cifra que en Castilla y León se queda en 5,29. Frente a ello, dedicamos 246,08 minutos a la semana a caminar para desplazarnos, tiempo que para los castellanos y leoneses es ligeramente superior: destinan 291,34 minutos.

Comemos menos, pero gastamos más

El Informe del Consumo Alimentario en España 2021, realizado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ofrece también datos importantes sobre este tema. Por ejemplo, que consumimos una media de 731,89 kilos o litros de alimentos por persona y año, lo que supone un descenso de casi 42 kilos, y que gastamos 2.425,27 euros, casi 42 euros más que en 2020.

Además, los productos ecológicos supusieron el 2,3% del consumo total en España, cifra ligeramente superior a la del año anterior.

En 2021, además, disminuyeron los tiempos de preparación en comidas y cenas. A la plancha, sin cocinar, hervido, guisado y frito son las cinco formas preferidas por los españoles para elaborar sus menús.

Una solución: la educación nutricional

Una de las claves para lograr un sistema alimentario saludable y sostenible pasa por la educación. En este sentido, el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas y la Academia Española de Nutrición y Dietética apuestan por crear sinergias con distintos agentes, especialmente los del mundo de la educación.

Los profesionales hablan, en este ámbito, de una “educación nutricional transversal” que pueda impartirse en todos los tramos de edad con el fin de garantizar el traslado de unos patrones de alimentación adecuados.

Desempeña, en este objetivo, un papel fundamental la comunidad escolar, y Mercasalamanca es plenamente consciente de ello. La promoción de una alimentación saludable es, de hecho, una de sus señas de identidad y los escolares, su público prioritario.

Porque igual que los patrones se trasladan de generación en generación, son los más jóvenes quienes en ocasiones impulsan el cambio en el seno de sus familias. Y es ahí donde, en todo momento, queremos y debemos estar.